La Denominación de Origen Roncal, amparada por Reyno Gourmet, se presentó ayer en Zaragoza en un almuerzo con medios de comunicación celebrado en el restaurante Gayarre de Zaragoza.
La presentación contó con la asistencia del experto quesero José Luis Martín, director del espacio Gourmetquesos del Salón de Gourmets y director y coordinador del Campeonato de los Mejores Quesos de España. Martín ofreció una cata comentada de cuatro quesos DO Roncal de diferentes empresas productoras. Durante la cata explicó que son quesos con mucho carácter y destacó la cantidad de matices que se pueden encontrar dependiendo de los meses de maduración y del terruño de los Pirineos navarros.
Durante al almuerzo Carmen Díaz de Cerio Lacalle, Secretaria Técnica de la DOP -Instituto Navarro de Tecnologías e Infraestructuras Agroalimentarias INTIA, del Gobierno de Navarra, ha presentado la Denominación de Origen Roncal. El Queso Roncal fue el primero en recibir la Denominación de Origen de Quesos de España, en el año 1981. Desde entonces, el Consejo Regulador se encarga de potenciar, investigar y controlar la elaboración de Queso Roncal, velando por la calidad del producto mediante unos estrictos controles realizados por laboratorios pertinentes.
La presentación ha sido la primera de las acciones que ha preparado la DO para su campaña de promoción en Zaragoza. Tras el verano están organizadas una serie de actividades, tanto de formación para los colectivos hosteleros, como de promoción en restaurantes de la capital aragonesa.
El almuerzo, ofrecido por el restaurante Gayarre de Zaragoza, estuvo acompañado de vinos navarros de la bodega Pago de Cirsus, ubicado en la localidad de Ablitas.
El Queso DO Roncal es un producto íntegramente natural elaborado con leche cruda de ovejas de raza latxa, que se alimentan de pastos y forrajes. La zona de elaboración y maduración de este queso es exclusiva de los siete municipios que componen el Valle de Roncal: Burgui, Garde, Isaba, Roncal, Urzainqui, Uztárroz y Vidángoz.
La elaboración del Queso Roncal es totalmente artesanal, siguiendo el método tradicional, y en su composición no entran elementos ajenos a la leche, el cuajo animal y la sal. El tiempo de maduración mínimo es de 4 meses, lo que le permite ir adquiriendo lentamente todo su aroma, textura y sabor. Su cata destaca por un sabor recio, mantecoso y un regusto final ligeramente picante.